Ya ha entrado en funcionamiento el nuevo Suministro Inmediato de Información (SII). Aunque hasta el último momento hubo muchas voces reclamando un aplazamiento, el Ministro Montoro ha sido inflexible en la fecha de entrada en vigor. Ya ese ministro suprimió por decreto las vacaciones que permitían presentar las declaraciones de agosto en septiembre. Ahora pone en marcha el nuevo sistema en plenas vacaciones estivales.

Por tanto, ya llevamos algo más de una semana en el volcado de contenidos de las facturas a la sede web de la Agencia. Decenas de millones de facturas ya han debido ser incorporadas. En un año completo probablemente serán de más de mil millones de facturas. No hay datos oficiales todavía pero se sabe que alguna gran empresa ha dicho que, ella sola, volcará más de cien millones de facturas.

SII, 62.000 EMPRESAS OBLIGADAS

La información que se va a facilitar es de todo tipo, no hay importe mínimo de factura. Así las 62.000 empresas obligadas informarán de sus facturas con otras grandes empresas y con PYMES, pero también con consumidores.

Se informará por tanto de una reparación de un vehículo, de la estancia en un hotel y de los gastos satisfechos, de los gastos de asistencia sanitaria en un hospital privado, del alquiler de un apartamento turístico, de las compras de determinados bienes o servicios por internet, de consumos telefónicos, de electricidad, de viajes…todo tipo de información empresarial y personal llegará a la sede de la Agencia y será tratada por ésta para sus objetivos.

Es el Big Data Fiscal acaba de llegar en silencio. Nos estábamos acostumbrando, mal que bien, a que cada vez más operadores de internet dispongan de datos personales sobre nuestros gustos y costumbres que les permiten orientar, o personalizar incluso, la publicidad y las ofertas.

AGENCIA TRIBUTARIA, MÁS INFORMACIÓN

Ahora a esto se añade la Agencia Tributaria, quien ya disponía de una enorme cantidad de información sobre todos los “obligados tributarios” y ahora va a disponer de información en muchos casos de escasísima cuantía pero que pueden ser sin duda relevantes en la esfera privada de las personas.

Imagínese el lector: el mismo día que compre un coche, Hacienda conocerá la marca y el modelo, el mismo día que contrate un vuelo Hacienda conocerá adonde viaje y qué día. Quizás se encuentre un agente tributario en el aeropuerto para despedirle…y entregarle una notificación.

La nueva carga a las empresas se justifica por conseguir un mayor “control fiscal”, lo que, sin duda, se va a conseguir. No solamente es el cruce inmediato de compras-ventas entre grandes empresas, es que la información afecta a todas las PYMES que se relacionan con grandes empresas, que son la mayoría.

FILTROS DE HACIENDA

El control se produce en el propio envío de la información de la factura: Hacienda hace un filtro y responde admitiendo, inadmitiendo o con errores a corregir. Con toda la información obtenida la Agencia envía un borrador de declaración que puede suscribirse por la empresa.

Imaginamos que al principio los filtros no serán muy rigurosos, pero me temo que en breve Gestión Tributaria podría comenzar a aplicar filtros más avanzados: Agua mineral no deducible (será porque no han probado el agua de grifo de Valencia), coches al 50 % en todo caso, IVA no deducible por sospechas de fraude del emisor de la factura…

El control también puede aplicarse con enorme eficiencia en el ámbito de recaudación. Una factura emitida por un moroso a una gran empresa será conocida prácticamente el mismo día de su recepción y en ese mismo día la Agencia tributaria notificar el embargo del crédito, por poner un ejemplo, que sin duda se aplicará.

BIG DATA FISCAL

Es, como decíamos, el Big Data Fiscal. Hacienda va a disponer de una información ingente y en tiempo real que, utilizada convenientemente, le permitirá incrementar la recaudación, aunque sin duda, a costa de un enorme esfuerzo para las empresas.

Y es que son 62.000 las “grandes” empresas obligadas al SII (por el momento). Pero son empresas que realmente son sólo grandes para la Agencia Tributaria a los efectos de imponerles mayores obligaciones tributarias.

Fíjense que el límite de 6 millones de facturación se mantiene desde tiempos de la peseta, cuando ese límite eran mil millones de pesetas. Realmente la mayoría de las empresas afectadas no son grandes ni a efectos de legislación comunitaria ni a efectos del sentido general del término.

Desde 2003 la Ley General Tributaria sustituyó el término contribuyente por el de obligado tributario. El primero, contribuyente, tiene una acepción claramente positiva, el que paga o aporta, el que concurre voluntariamente a un logro. La segunda, la actual, indica obligación, sujeción, realización forzosa. Hacienda ha dado un paso de gigante con el SII y se sitúa como una de las Haciendas más avanzadas y con mayor información del mundo…y el ciudadano pasa a ser también uno de los más obligados y controlados, del mundo.

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