El Decano – Presidente del Colegio de Economistas de Valencia considera primordial que Valencia se posicione como centro internacional de clústeres y parques tecnológicos, fomente el emprendimiento, mejore nuestra infraestructura digital y la colaboración público-privada y apueste fuerte por las universidades para salir más fuerte de la crisis provocada por la covid-19

29/05/2020 – 

VALÈNCIA. La crisis provocada por el covid-19 ha destruido todas las perspectivas económicas que se anunciaron a principios de año. La pandemia ha paralizado la actividad, las relaciones internacionales y ha provocado una profunda crisis «sin precedentes», tal y como resalta Juan José Enríquez, Decano – Presidente del Colegio de Economistas de Valencia (COEV). «El cambio, como todos sabemos, ha sido radical. Debemos recordar que ya nos encontrábamos en una fase de desaceleración pero todavía crecíamos y creábamos empleo. La irrupción de un elemento extraño a la economía, el covid-19, ha paralizado nuestra actividad económica y nos aboca a una crisis sin precedentes, tanto por la rapidez y profundidad de la crisis económica como por tratarse, insisto, de una situación provocada por un elemento ajeno a los fundamentos de nuestra economía, y por afectar a la totalidad de la actividad económica mundial».

Por ello, Enríquez considera que los primeros esfuerzos para reactivar la economía deben deben centrarse en los sectores más afectados, como son el turismo, la hostelería y el comercio «que, además, son especialmente importantes en España y en la Comunidad Valenciana. Es fundamental sostenerlos durante la fase más dura de la crisis».

A ello se suma la necesidad de evitar la destrucción de nuestro tejido económico, según señala el Decano – Presidente del COEV. «Si mantenemos nuestra estructura productiva intacta, esta desplegará todo su potencial en cuanto se reactive la demanda y volvamos a la normalidad. Por ello, no me gusta que se hable de planes de reconstrucción. Aquí no ha habido una guerra. Por lo tanto, no hay que reconstruir puentes ni fábricas. Lo que hay que hacer es mantener toda nuestra potencialidad. Sé que va a ser imposible evitar la pérdida de empresas y empleos, pero todos los esfuerzos deben ir dirigidos a eso».

¿Cómo lograrlo? Juan José Enríquez considera que «harán falta ingentes cantidades de recursos que tendrán que mover las haciendas nacionales y la europea. La buena noticia es que nuestras autoridades – autonómicas, nacionales y europeas – son conscientes de la necesidad de ese gran esfuerzo, y las últimas noticias de Europa van en esa línea». Además, paralelamente Enríquez cree que habrá que hacer un gran esfuerzo en contener el gasto que no sea imprescindible, ajustar estructuras y maximizar la eficiencia. «Este tipo de medidas deben tomarse tanto en las empresas como en los Estados. Todo el esfuerzo debe centrarse en ayudar a las familias y las empresas a superar este enorme bache y salir adelante lo antes posible».

Creo, como decía nuestra ministra de economía, Nadia Calviño, que una V asimétrica es lo que más se asemeja a lo que ha ocurrido y puede ocurrir a partir de ahora. Estamos padeciendo una caída vertiginosa, sin precedentes, y la hipótesis más favorable es una recuperación rápida pero no, desde luego, al mismo ritmo que el descenso.

¿Qué perspectivas contemplan para la economía valenciana a corto, medio y largo plazo?

– La economía valenciana puede verse algo más afectada que la media por su mayor dependencia de los sectores más afectados en el corto plazo y por nuestra mayor preponderancia de pymes, más vulnerables. Por eso mismo, también necesita un mayor esfuerzo para evitar su destrucción. Si conseguimos este objetivo, nos ayudará después para una rápida recuperación. La vocación exportadora de nuestras empresas también puede ser fundamental en la medida en que el resto del mundo pueda verse menos afectado que nuestro país.

Dicen que de las crisis salen oportunidades, ¿qué oportunidades pueden encontrar las empresas y la economía valenciana?

– Esta crisis sanitaria no solo ha tenido un impacto enorme en la economía, también en ciertos aspectos del comportamiento que tendrán también gran importancia en el futuro inmediato. El teletrabajo ha dado un salto adelante de cinco o diez años, y nos abre un futuro con importantes transformaciones en muchos aspectos: en la posibilidad de contar con oficinas más reducidas en las grandes ciudades, en las necesidades de adaptar la vivienda al teletrabajo y también, enormes cambios en las ubicaciones de las residencias de los trabajadores.

Si no me hace falta ir al trabajo todos los días, ¿para que tengo que vivir en una gran ciudad o con un mal clima si puedo hacerlo a decenas, o incluso centenas de kilómetros? Mi empresa puede estar en Madrid, o en Paris, y yo vivir en un pueblo costero de Valencia. Imagínese los cambios demográficos y de todo orden que esto puede suponer. España y la Comunitat Valenciana tienen mucho que aportar en esa nueva normalidad que se avecina.

En ese contexto, es primordial estar en la avanzadilla de la sociedad del conocimiento. Debemos hacer un enorme esfuerzo para dar también un salto cualitativo de importancia en este ámbito. Valencia debe potenciarse como centro internacional de clústeres y parques tecnológicos, fomentando el emprendimiento, mejorando nuestra infraestructura digital y la colaboración público-privada y apostando fuerte por nuestras universidades.

Si conseguimos aunar nuestra calidad de vida en un entorno de movilidad internacional con lo mejor de la sociedad del conocimiento tan solo podremos ganar. Tenemos muchos deberes por hacer, pero grandes resultados que conseguir.

¿Cuál cree que es amenaza más grande en esta crisis?

– La crisis ha puesto de manifiesto nuestra excesiva dependencia de Asia, y, en particular, de China. Creo que hay acuerdo en la necesidad de apostar por sectores estratégicos. Europa no puede ser tan dependiente. Esto, como todo, supone amenazas y oportunidades. Lo importante, nuevamente, es nuestra pertenencia a Europa y que las grandes decisiones se tomen en este contexto. Es necesario que la UE asuma un papel más decisivo en el contexto internacional. La recuperación de la industria en sectores estratégicos, la apuesta medioambiental, el desarrollo digital y los cambios en las decisiones residenciales que he comentado antes abren nuevas oportunidades que sabremos aprovechar.

Este sitio web utiliza cookies para garantizar la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies